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Jun 15::2016

IDEAS EN MARCHA / IDEAS IN MOTION

 
 
DISEÑO / DESIGN

Uno de los desafíos más grandes de abrir una empresa es sostener la motivación a medida que pasan los años. Aquí, el dueño de un exitoso estudio de diseño ofrece tips
fundamentales para que eso suceda.
 

Cuando, hace casi una década, Diego Giaccone alquiló un piso para montar la primera oficina de SURe Fresh Ideas, el estudio de diseño y branding con el que saltó a la independencia, un consultor de negocios le aconsejó que no invirtiera demasiado dinero en refaccionar el lugar. “O desmontás todo para volver a trabajar desde tu casa o el espacio te queda chico”, vaticinó. El hombre tuvo razón: al tiempo, Giaccone debió mudarse para ampliar sus instalaciones. Mérito de su gran capacidad de trabajo y de un talento natural para entender lo que las marcas quieren comunicar, sumado a su habilidad para diseñar de manera sofisticada pero siempre fresca.

 

Doce años después de su fundación, SURe es uno de los estudios más interesantes del país y, aunque sigue siendo una empresa pequeña –emplea a un equipo de siete diseñadores, ilustradores y productores–, la mayor parte de sus trabajos son encargos para grandes marcas; por lo general, las número uno del mercado en su rubro. “Disfruto mucho del stress creativo, de la vorágine y de la adrenalina que implica saber que tus trabajos se van a ver por todos lados”, explica Giaccone. “Aprendí a forjar cierta visión estratégica respecto de dónde me gustaría posicionar una marca; una visión disruptiva y fresca que sorprenda al cliente pero, sobre todo, al cliente de mi cliente: la gente. Es en ellos en quienes hay que pensar cuando se emprende un trabajo”.

Ya sea para una empresa de espumantes de alta gama, una línea masiva de champús o una edición limitada de huevos de Pascua, la misión de SURe consiste en ayudar a una marca a contarse a sí misma de la mejor manera posible. Desde encontrar el nombre para un producto nuevo hasta pensar en cómo diseñar el branding, o en qué papel imprimir el packaging, pasando por detectar las mejores soluciones de comunicación. ¿La clave? Que el producto ofrezca algo más y se convierta en una experiencia: “¿A quién no le gusta llevar una lata de aceite estéticamente atractiva a la mesa o regalar un vino que además de ser rico tenga una etiqueta linda que lo convierta en un objeto distinto?”, se pregunta este diseñador egresado de la Universidad de Buenos Aires. Pero, ¿cuáles deben ser los ejes rectores de un estudio de diseño para que su trabajo sea trascendente? Con afán didáctico y espíritu emprendedor, Giaccone lo explica en tres puntos. “Antes que nada –asegura– hay que priorizar la calidad: me considero 100% diseñador y nó empresario. Por eso la calidad está antes que el negocio. También la posibilidad de hacer cosas distintas, que le gana a la ambición de tener sólo una fábrica que saca diseños. Tengo claro que quiero tener una agencia creativa, y que para lograr ese cometido el equipo debe estar cómodo como para pensar lindas ideas”. El segundo precepto al que se refiere es el de “salir” de la computadora. “Es fundamental entender que ser diseñador está lejos de ser sólo alguien que ‘arrastra el mouse’ –explica– y que hay vida más allá de la computadora; ver en acción a las marcas, ir a ferias, viajar, hacer cursos, entender un brief, motivarse a sí mismo y a otros, querer dejar una huella, forman parte del trabajo”. En tercer lugar, habla de motivación: “En las grandes agencias para las que trabajé gané muchísima experiencia, pero también aprendí qué cosas no debo hacer como dueño. Ahora sé que resulta muy importante no ‘quemarse’ con el día a día, porque para motivar hay que estar motivado. Por eso tengo un equipo que me complementa y lo cuido. Y trato de estar fresco, de mantenerme inspirado: todos los años viajo a Prowein, en Düsseldorf (Alemania), que es la feria de vinos más grande del mundo, para ver tendencias y novedades; doy charlas en diversas universidades o eventos en Latinoamérica y cursos para estimular la creatividad. Y les dedico tiempo a mis hobbies: saco fotos, hago tipografías y, cada vez que puedo, viajo”.

 

“ES FUNDAMENTAL ENTENDER QUE SER DISEÑADOR IMPLICA QUE HAY VIDA MÁS ALLÁ DE LA COMPUTADORA”

 

 

 

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IDEAS IN MOTION

 

One of the great challenges of running a business is keeping

teams motivated as the years go by. The owner of this successful design company offers some tips to make it happen.

 

Ten years ago, when Diego Giaccone rented an apartment to set up SURe Fresh Ideas’ first office –the design and branding studio that had allowed him to become self-employed–, a business consultant advised him not to invest too much money in renovating the place. “You’ll either have to strip everything down and go back to working from home, or the space will be too small,” he predicted.

The consultant’s second guess was right: after a Little while, Giaccone had to move out to expand. The move was a testament to his great work ethic and natural talent for understanding what brands want to communicate, tied with his ability to create sophisticated but fresh designs. Now, twelve years after its foundation, SURe is one of the most interesting design studios in the country and, though still a small company –it employs a team of seven designers, illustrators and producers–, most of their work is commissioned by major brands; usually the top-selling names

in the market. “I really enjoy creative stress, the whirlwind and the adrenaline that comes from knowing your work is going to be seen everywhere,” Giaccone explains.

 

“I’ve learned to forge a certain strategic vision about where I’d like to position a brand; using a fresh, disruptive approach to surprise the client but, most of all, my client’s customers: people. That’s who we have to think about when we take on a job.” Whether it’s for a company producing luxury sparkling wines, a mass line of shampoos or limited edition Easter eggs, SURe’s mission is to help brands tell

their stories in the best possible way. And their work goes from naming a product to thinking about its branding design; from thinking about what kind of paper will be used to print the packaging to identifying the best communication solutions. The key? Getting the product to offer something new, and turning it into an experience:

“Who doesn’t like putting an aesthetically pleasing jar of olive oil on the table, or gifting someone a bottle of wine that, on top of being tasty, also has a nice label on it that turns it into something different?”, asks the designer, a graduate from the University of Buenos Aires. But what should be the guiding principles of a design studio, if it wants to produce extraordinary work? With educational zeal and entrepreneurial spirit, Giaccone describes it in three points: “First of all, you have to prioritize quality. I consider myself a designer on top of everything else, not an entrepreneur. That’s why quality comes before business”, he says. “We want to have the opportunity to try new things, which surpasses the goal of just having a factory churning out designs. I want to have a creative studio, and for that to happen my team has to be comfortable enough to come up with creative ideas.” The second rule he refers to is getting “away” from the computer: “It’s essential to understand that being a designer is not just about dragging a mouse around,” he explains. There’s life beyond the computer: “Seeing the brands in action, going to design fairs, traveling, taking courses, understanding the briefs, motivating yourself and others and wanting to leave a mark are all part of the job,” he says. Thirdly, he speaks about motivation: “I gained a lot of experience in the big agencies I worked for, but I also learned what I shouldn’t do as the owner. Now I know it’s very important not to burn yourself out with the daily work because you have to be motivated before you can help someone else. So I have a team that complements me and I take care of them. And I try to be up to date, to keep myself inspired: every year I travel to ProWein in Düsseldorf (Germany), the world’s biggest wine fair, to see the new trends and developments; I give talks at universities or

at events in Latin America and courses to stimulate creativity. And I invest time in my hobbies: I take pictures, I design typefaces  and, whenever I can, I travel.”

 

“IT’S ESSENTIAL TO UNDERSTAND THAT BEING A DESIGNER MEANS HAVING A LIFE BEYOND THE COMPUTER”

 

 

Natalia Laube / Revista Alta de Aerolíneas Argentinas

 
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